Me aseguro de que Darius haya salido completamente antes de dejar el despacho. Camino por el pasillo con calma, aunque cada fibra de mi cuerpo todavía está tensa por su visita. Su sonrisa falsa, sus insinuaciones, esa mirada que le lanzó a Arielle... todo se agolpa en mi cabeza como un veneno que empieza a correr lento pero seguro. No me gusta. No me gusta nada.
Pero hay algo que debo hacer antes de seguir con cualquier otra cosa. Si voy a tomar el control de esto, si voy a quedarme con Arielle