113| Disfrutar
De un momento a otro, Edward me levanta y sin salir de mi, se sienta en la silla de cuero, y joder, siento como si el aire se me fuera, como si cada embestida fuera más dura que la anterior. Pero a la vez, mi cuerpo no puede evitarlo. Responde a él, a su cercanía, a esa presencia tan... imponente. Siento el cosquilleo en mi piel, esa corriente que me recorre como un rayo y que no puedo ignorar. Me aferró a su cuello, . Porque no sé qué está pasando, solo sé que nunca había sentido algo así. Es c