112| Conexión
La dureza de Edward comienza a abrirse paso entre mi centro. Estoy tan cerca de él que casi no puedo respirar. Mis manos, temblorosas, buscan algo a lo que aferrarse, y lo encuentro en sus brazos, fuertes y seguros, como si estuviera intentando evitar que me desvaneciera bajo el peso de lo que está sucediendo. Siento una presión, un roce que hace que todo en mi cuerpo se tense, como si mi corazón y mis pensamientos se estuvieran rompiendo al mismo tiempo. Cada parte de mí está en conflicto, una