Lejos del despacho, en el silencio de su casa, el General Camilo intentaba desconectar de las tensiones del día. Se había despojado del uniforme de gala, vistiendo una camiseta negra informal que marcaba la potente musculatura de su torso, y sostenía un vaso de licor ambarino. Con paso lento, se acercó al gran ventanal de vidrio que ofreciéndose una vista panorámica de la noche en Tierra Escarlata. Las luces de la ciudad parpadeaban en la distancia, pero su mente seguía fija en el despacho de l