—¡Digo que ese no es tu hijo, imbécil!
—¡Has criado al hijo de otro durante más de diez años, y has permitido que esa ramera maltrate a tu padre de la peor manera! ¡Te mereces una paliza! —Faustino gritó a todo pulmón.
—Esposa, ¿lo que dice este joven es cierto? —Yeison se tambaleó y le preguntó a Lily con voz temblorosa. La gente alrededor miró a Faustino con cierta curiosidad, ¡no sabían cómo se había dado cuenta!
—¡Yeison, ¿estás loco? ¡Además de acostarme contigo, nadie me ha tocado!
—¡Si no