Capítulo92
El sonido de una fuerte bofetada resonó.

Pero no fue Lily quien golpeó a Faustino, sino Faustino quien le dio una bofetada a Lily.

El impacto la hizo tambalearse y caer como un cerdo, sentada en el suelo.

—Tú... ¿cómo te atreves a pegarme? —Lily, incrédula, se sujetaba la mejilla mirando a Faustino con los dientes fruncidos.

¡PAF!

Faustino le dio otra bofetada: —¿Qué pasa si te pego?

—¿Por qué no podría pegarte?

—¡Me da asco tocar a una mujer como tú!

—¡Aunque te desnudaras y me ofrecieras tu cu
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