Faustino no pudo evitar echar otro par de miradas.
—Faustino, dieciocho años, de Rosal.
—¿Con solo dieciocho años te presentas al examen de médico?—Julia se sorprendió, detuvo lo que estaba escribiendo y preguntó: —¿Quién te enseñó medicina?
—Soy autodidacta—respondió Faustino con sinceridad.
—¿Autodidacta?—Julia frunció el ceño. —¿No estarás aquí de broma? Te recomiendo que te vayas a casa.
Claramente pensaba que Faustino no tenía ninguna posibilidad de aprobar.
—No, de verdad vine a presentar