Faustino se dio cuenta de que Larisa también sentía algo por él, de lo contrario no se dejaría maltratar de esa manera. Se sintió un poco apenado.
—Larisa, lo siento, la próxima vez que quieras hacer el amor conmigo, lo haremos, ya no te forzaré más.—Faustino la abrazó para consolarla. Pensó: cuando me sienta mal, buscaré a Lara primero, hay mucho tiempo, no me preocuparé por no poder follar a Larisa en el futuro.
—Mm, entonces tienes que cumplir tu palabra.—Larisa finalmente dejó de llorar y as