—Lara, ¿qué haces aquí? Ve a la otra habitación con Rosalba, no necesitas ayudar, yo puedo hacerlo solo.
Faustino vio a Lara entrar en la cocina y levantó la mano para detenerla.
—Tontito, me da miedo que te canses solo.—Lara, con timidez, tiró de Faustino hacia atrás y comenzó a trabajar.
—Lara, ¿te sientes mal otra vez?—Faustino la abrazó y se dio cuenta de que Lara no llevaba ropa interior, inmediatamente se sintió excitado.
—Baja la voz, solo abrázame fuerte, te estoy preparando la cena.—Lar