Su expresión actual, seria y decidida, la hacía verse extraordinariamente gallarda, causando que Faustino se estremeciera.
Comparada con su imagen vulnerable de hace un momento cuando Faustino la intimidaba, ¡ahora le parecía aún más cautivadora!
—Bien, seguiré tus órdenes. Después de que los atrapen, ya no tendré nada que hacer aquí —dijo Faustino desviando la mirada.
A través de los claros entre los árboles se podía ver que el reservorio cercano se había vuelto completamente turbulento.
Las ol