La situación actual era una tortura épica para Faustino, sin duda. Pero considerando las consecuencias incontrolables, Faustino se contuvo con fuerza. Esta situación duró casi quince minutos. Finalmente, hubo una mejoría. La fuerza con la que Mariana succionaba el dedo de Faustino disminuyó, y su mirada se volvió cada vez más clara.
— ¿Cómo te sientes ahora? ¿Estás mejor?
Viendo que Mariana ya no balbuceaba inconscientemente, Faustino intentó rápidamente retirar su dedo, preguntando con una s