Capítulo261
Faustino estaba sentado en un pequeño banco, intentando distraerse pescando. Cuando vio a Mariana acercarse, se recompuso y le preguntó:

— ¿Seguimos pescando?

— No… ya no. ¿Por qué estás todo mojado?

Mariana preguntó con sorpresa.

— ¿Qué te parece? Todo es tu culpa.

Faustino dijo con reticencia.

— No fue mi intención, fue culpa del veneno de la serpiente. Y lo de antes, no se lo digas a nadie, haz como si no hubiera pasado…

Mariana dijo con vergüenza.

— Claro que no voy a contárselo a nadie. S
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