¡Sus cartas eran idénticas a las de don Luis, también tenía la mejor mano posible!
Todos quedaron atónitos, incluso don Luis, que hasta hace un momento estaba seguro de su victoria. Cuando vio la reacción extraña de Faustino, pensó que tenía cartas bajas, ¡jamás imaginó que también tendría la mejor mano! Esto era muy malo.
—¡Es imposible que haya dos mejores manos en una misma baraja!
—¡Imposible, absolutamente imposible!
—¡Alguien está haciendo trampa!
Los espectadores rápidamente llegaron a la