—¿Qué diablos está pasando? —murmuraron Miguel, Elena y los demás, totalmente confundidos.
Primero, el padre de Camilo, que supuestamente iba a darle una paliza a Faustino, llegó y se llevó a Camilo con cara de pánico.
Luego Mariana, la prima de Ulises, que iba a arrestar a Faustino, después de escuchar su explicación se fue sin hacerle nada.
¿Cómo era posible que nadie pudiera contra un simple pueblerino? La frustración los consumía, pero no podían hacer nada.
—¿No arrestaron a Faustino? Qué ra