Resultó que las dos personas que encabezaban el grupo eran Manolo y Ana, quienes habían salido de prisión recientemente. Manolo y Ana eran, respectivamente, el suegro y la suegra de Lara.
Un mes antes, al regresar de un viaje, habían visto a Lara con un sangrado vaginal, incapaz de mantenerse de pie, y sospecharon que estaba teniendo una aventura. Intentaron forzarle a bajarse los pantalones para comprobarlo, pero Faustino los interrumpió, alegando que era su menstruación y acusándolos de agresi