Victoria y Lara miraban con repugnancia al presumido hombre gordo frente a ellas.
—No me interesa en lo absoluto —respondió Victoria de inmediato—. Ese tipo de cosas vulgares no me llaman la atención, además Faustino ya nos ha llevado a comer todo eso muchas veces. La verdad no me impresiona.
Ante la actitud cortante de Victoria, Gonzalo sintió que le temblaba la comisura de los labios.
¡Su expresión se tornó bastante incómoda!
No podía entender cómo su táctica infalible no estaba funcionando ho