Las palabras "acude a tu hombre cuando tengas problemas" golpearon el corazón de Mariana como martillazos.
Después de enfrentar la muerte junto a Faustino en esta tumba submarina, Mariana había desarrollado una fuerte dependencia hacia él.
—Está bien, entiendo... —respondió con las mejillas ardiendo.
Rompiendo el momento, Alice seguía mirando a Faustino con incredulidad: —Dime, ¿por qué los disparos no te afectaron?
—¿Llevas algún chaleco antibalas experimental de tu país?
—No es asunto tuyo, de