—Así que lo de la puerta era mentira. Esta mujer es hermosa y tiene un cuerpo espectacular, pero es demasiado astuta y manipuladora —reflexionó Faustino, decepcionado y más cauteloso hacia Alice.
—Son criminales, ¿esperabas que dijera la verdad? No confíes tan fácilmente solo porque una mujer sea bonita —Mariana pellizcó a Faustino, molesta.
Aunque había presenciado cómo Alice mataba, Mariana no sentía urgencia por actuar. Las víctimas eran estadounidenses y criminales. Desde su perspectiva, inc