El miedo y la ansiedad se propagaban rápidamente.
—Damon, cálmate, mientras estemos vivos hay esperanza, ¿no?
—Aunque venga el monstruo, no debes tener miedo, debes mantener la calma, toma tu arma y resiste valientemente. Tu vida debe estar en tus manos. Todos somos iguales, no te rindas tan fácilmente.
Alice intervino para levantar el ánimo. Faustino observaba desde la oscuridad, pensando que esta mujer era muy calmada y racional. En esta situación donde los ánimos estaban dispersos, ella fue c