MARION
Viernes…
Entré en The Whitfield Diamonds Corporation, camino a la oficina de mi padre. Llamó esta mañana para decir que necesitaba hablar urgentemente. Espero que no haya ningún problema con él ni con la corporación.
“Buenos días, Sr. Whitfield. ¿Cómo está?”, pregunté sonriendo.
“Estoy bien, hijo, ¿cómo está usted?”
“Bien.”
“Siéntese. Hablemos.” Tomé asiento frente a él. Con ese tono, la cosa se pone seria.
“Hijo, ¿recuerdas lo que dijiste en la última junta directiva? ‘La tradición no p