MARION
—¿No está aquí? Se está haciendo tarde —murmuré, incorporándome en la cama. El suave brillo de la pantalla de mi teléfono iluminaba la habitación vacía. Ninguna llamada perdida, ningún mensaje suyo. 21:32. Sentí un ligero nudo en el estómago.
Me puse una camiseta holgada y unos pantalones de chándal. Algo no me cuadraba. Me pasé la mano por el pelo, cogí las llaves y bajé al garaje. Al entrar en mi Cybertruck, el familiar rugido del motor me dio una pequeña sensación de control.
Introduj