DEMETRIA
El aroma a azúcar y mantequilla inundaba cada rincón de la panadería, cálido, intenso y reconfortante, de esos que te envuelven por completo. Tenía las manos cubiertas de harina y las mangas remangadas hasta los codos, mientras observaba el brillante glaseado de limón que goteaba lentamente sobre una tanda de hojaldres dorados y esponjosos que se enfriaban en la rejilla.
Era tarde. Mucho después del cierre, pero cuando me llegaba la inspiración, el tiempo se me escapaba. La nueva recet