El silencio de la madrugada en la oficina de Camila solo era interrumpido por el zumbido del aire acondicionado. Sobre su escritorio de cristal, una hilera de fotografías recién impresas mostraba a Damián y a Carolina saliendo del Club Empresarial. En una de las tomas, la cercanía entre ambos era evidente; la mano de Damián descansaba en la cintura de ella con una familiaridad que trascendía cualquier relación profesional o de parentesco lejano.
Camila sostenía una lupa de aumento, analizand