Esa noche, cuando finalmente regresó a su propia habitación, Audrey no lograba conciliar el sueño. Las palabras de Tatiana sobre un compromiso y un destino pactado luchaban contra la imagen de Alessandro leyendo cuentos. Se sorprendió a sí misma imaginando cómo sería su vida si todo hubiera sido diferente. Si no hubiera deudas de por medio, si el odio y el rencor entre los Sullivan y los Di’ Giovanni no existieran. Si se hubieran conocido en aquel bar y el resto hubiera sido una historia de amo