La mañana en la ciudad era gélida, con una neblina que se aferraba a los adoquines del distrito de moda, pero dentro de la exclusiva boutique de maternidad, el ambiente era de una calidez absoluta. Alessandro no se había limitado a entrar; se movía por el establecimiento con la autoridad de quien está acostumbrado a elegir lo mejor, mientras Audrey lo seguía con una timidez que él estaba decidido a erradicar.
—Este —dijo Alessandro, sacando una percha con un vestido de seda en un tono azul medi