Capítulo
Promesas que Nacen sin Planearse
Fernando llegó al chalé con una sonrisa que no podía ocultar, de esas que nacen desde el pecho y se le suben al rostro sin pedir permiso. Caminaba liviano, como si el suelo no pesara igual que antes. Cada paso lo acercaba a Naty… y a la vida que empezaba a ordenarse después de tanto caos.
No llegó a decir una sola palabra.
Los chicos lo vieron primero.
—¡Fer! —gritó Dylan, saliendo disparado como un torbellino.
En segundos, los brazos pequeño