Capítulo: Entre la Costa y el Pueblo
La costa se había convertido en un refugio inesperado para Natalia y Fernando. No era solo el mar, ni la arena clara, ni el rumor constante de las olas rompiendo con paciencia infinita. Era la sensación de pausa, de tiempo suspendido, como si la vida les hubiera dado una tregua después de todo lo vivido.
Cada mañana despertaban con la luz filtrándose suave por las ventanas, el aire salino entrando sin pedir permiso, y la certeza de que, al menos por ahora