Poco a poco, varios comisionados empezaron a asentir. La duda no se había disipado por completo, pero, por primera vez esa mañana, dejaron de ver solo una empresa en crisis.
Veían liderazgo. No alzó la voz; aun así, transmitía certeza y tranquilidad.
—No voy a permitir que una sola persona derrumbe todo lo que hemos construido. Saldremos de esto más fuertes que antes.
El silencio que siguió fue distinto; ya no era tenso, sino firme, y la confianza empezó a volver poco a poco. Después de unas cua