Esa noche, el comedor de la familia Miller estaba más animado que de costumbre.
El candelabro de cristal bañaba la larga mesa con una luz cálida que caía sobre los platos cuidadosamente dispuestos. El aroma de la sopa caliente, el pollo asado y el pan recién horneado llenaba el comedor y lo volvía más acogedor.
Eli estaba entre Grace y Josh. A diferencia del día anterior, ya no tenía los hombros tensos. Aún se le notaba algo nerviosa, pero se veía más relajada, más tranquila.
Grace le dio un gol