—Tienes que ver esto —dijo Lydia mientras encendía el televisor de pantalla plana de la sala familiar. Riana y Nathan se alarmaron al escucharla.
—¿Qué pasa? —preguntó uno de ellos.
Lydia exhaló con pesadez.
—Antes que nada, les pedí a Josh y a Grace que se quedaran en el pabellón del ala derecha. Su tutor privado ya llegó, y le di instrucciones al personal para que vigile el uso de sus celulares y cualquier canal de televisión local.
—¿Por qué? —preguntó Riana, cada vez más inquieta.
Lydia ence