Riana sonrió con calidez.
—Qué maravilla. Eso quiere decir que mientras más practiques, mejor te van a salir los dibujos.
Nathan asintió.
—El esfuerzo siempre da frutos.
Grace sonrió con orgullo y volvió a ocuparse de su pan tostado. Josh dejó la cuchara. Miró a Riana, más serio que de costumbre.
—Abuela —dijo bajo, pero con claridad.
Riana alzó la mirada.
—¿Sí?
Josh respiró hondo.
—Si… si Eli quiere conocerte más adelante, ¿aceptarías verla?
Todos quedaron en silencio un momento; no era incómod