El trayecto hasta una de las residencias de los Miller, ubicada en un distrito exclusivo, al borde del centro de la ciudad, transcurrió en silencio.
Selena miraba por la ventana, las luces de la ciudad pasaban veloces sobre el cristal mientras sus pensamientos giraban más rápido que las ruedas del auto.
Una invitación a cenar de parte de Nathan… como lo esperaba. Estaban abriendo la puerta. Si se movía con cuidado, todo caería exactamente en su lugar.
Cuando por fin miró a Eli, su expresión era