El cielo sobre Rioverde se veía apagado y sin color a través de los ventanales del despacho temporal que Daven estaba usando. La ciudad solía rebosar de luz y optimismo, pero esa mañana se sentía distinta, fría, opresiva, inhóspita.
Una llovizna ligera caía desde la noche anterior, sin señales de que fuera a parar pronto. Según el pronóstico, Rioverde tendría lluvia ligera durante los próximos días. No sería muy fuerte, pero las actividades al aire libre se veían afectadas.
—Señor, la reunión co