—Hoy se durmieron temprano —murmuró Althea mientras cerraba con cuidado la puerta del cuarto de los niños.
Daven, sentado en el sofá de la sala, asintió.
—Josh dijo que mañana quiere llevarle un dibujo de flores a papi Chase. Lo ayudé a colorearlo.
Althea sonrió apenas.
—Así que ahora eres todo un experto en colorear, ¿eh?
—Cuando mi competencia es un niño de cinco años, todavía tengo posibilidades —dijo entre risas.
—Pero Grace es mejor —bromeó Althea—. Le encanta usar todos los colores que enc