—Entonces… ¿esta vez sí va en serio? —Kate Callister habló bajo, pero con emoción.
Daven asintió.
—Nunca estuve más seguro de nada, mamá.
Felicia abrió los ojos con incredulidad.
—¿Una propuesta? ¿Vas a pedirle matrimonio a Althea? ¿Ahora?
—En dos días —dijo Daven con firmeza—. Quiero algo sencillo, pero especial.
Karina le apoyó una mano en el hombro y sonrió.
—¿Te das cuenta de que es la primera vez que hablas de tus sentimientos sin ninguna duda?
A Daven se le curvaron apenas los labios.
—Tal