—Lo encontraron esta mañana.
Chris habló con la voz ronca, cargada con el peso de las emociones que apenas lograba contener. Toda la sala de la mansión Callister quedó en silencio. Lo único que se escuchó después fue un sollozo apagado de Lydia desde un rincón.
—¿Dónde…? —Daniel rompió la quietud, apenas susurrando.
—En el agua cerca del lugar del accidente —respondió Chris, con un tono pesado y tenso—. El equipo de búsqueda y rescate lo confirmó por la marca de identificación en su muñeca. Es C