—La información más reciente que tengo es que la señorita Althea y el señor Chase se comprometerán en tres meses —dijo Río, abriendo el último expediente que había dejado sobre el escritorio de Daven—. Un día después del cumpleaños de su hijo Josh.
Desde que Daven anunció su regreso urgente a Aethelis por el deterioro de salud de su madre, Río había recibido la tarea de vigilar de cerca y, si se presentaba la oportunidad, intentar acercarse a Josh. No es que fuera fácil. Pero cuando Daven pedía