Dos años atrás
Dante
Iba con Milena en busca de una farmacia; la saqué de la casa después del desayuno. Era importante hablar con ella.
—Suéltala. Regáñame, lo merezco.
—¡Para con el tema de Isaac, Milena! —A mitad de camino nos detuvimos—. Supéralo, ignóralo, el otro semestre terminas la carrera, aléjate por un tiempo y piensa.
—Es que…
—Deja el odio o el resentimiento hacia él. No has vivido, te has obsesionado con humillarlo. Hagas lo que hagas, no puedes evitar amarlo; acepta el no ser cor