Liam
Tenía abrazada a mi pequeña. No sabía cómo expresar lo que había pasado, pero me sentía increíblemente feliz, liviano; esa era la palabra adecuada. La sonrisa no se me había ido desde hace varios minutos. Mi corazón nada que se normalizaba. Mi novia besó mi brazo. Sé que esto era normal en una relación, pero jamás pensé que me pasaría.
Sabía que no era momento, que la familia pasaba por un tema delicado, pero los besos en el estudio surgieron y, con el deseo reprimido de estos meses, no pu