Dos años atrás
Enrique Sandoval
Terminé de bañarme. Me debatía entre ir a la habitación de Melisa o quedarme en la cama masajeándome, pensando en ella. Esa pequeña había logrado meterme en una montaña rusa, había sido delicioso besarla y no había perdido la oportunidad de hacerlo cuando nos hemos quedado solos. Como si fuéramos unos adolescentes y no personas adultas. Rodeé mi cintura con la toalla, lavé mis dientes. Al salir…
El gran tormento del día cerraba la puerta. El reloj marcaba las die