Dante
Era cierto que no podemos aplaudirle sus faltas y, con Liam recibió una gran dosis de apoyo; con mi hermano no hay otra opción que ser uno mismo. Esa era la magia de Liam. Un ser lleno de bondad infinita.
—¿También vas a regañarme?
—Ya eres una persona adulta, prima. Además, con el regaño de papá fue más que suficiente. Pero no pidas abrazos y besos por un mal proceder. Y me refiero a lo que debió decirte mi hermana para que salieras como lo hiciste.
—Solo verdades, Dante, y muy merecidas