Alessandro Vieri estaba en su despacho en la Torre Ágata, el centro neurálgico del poder Vieri. Eran las 11:15 a.m. En su escritorio, los documentos finales para la auditoría de "Límites del Mar" estaban listos. Solo faltaba el visto bueno de Aurora para activar el detonante financiero que haría caer a su padre. La venganza estaba a minutos de distancia.
Marcó el número seguro de la casa de campo, el dispositivo encriptado que le había dado a Aurora.
—Necesito una última revisión, Reyes. Activo