Dominic yacía enredado en una sábana de emociones cuando, de repente, la oscuridad le rodeó.
Un vacío se apoderó de la habitación del hospital, sumiéndolo en un torbellino de emociones desconcertantes.
De la nada, Dominic ha sentido como si alguien le hubiera jalado de la bata de hospital que llevaba puesta encima, y de repente, todo a su alrededor, se desvaneció, tornándose negro.
Era un sueño, todo lo que se ha proyectado ante sus ojos había desaparecido de su vida para siempre.
Con un