Chloe Donovan
La habitación estaba sumergida en una penumbra azulada, solo interrumpida por el brillo naranja del cigarrillo de Dominic. El silencio era pesado, pero no incómodo; era ese tipo de calma que sigue a un terremoto, cuando sabes que las estructuras han quedado dañadas para siempre. Estaba acostada sobre su pecho, trazando con mis dedos las líneas de sus tatuajes, sintiendo el latido constante y fuerte de su corazón bajo mi palma.
Casey estaba a salvo en la habitación de invitados, Sp