Chloe Donovan
Había pasado casi una hora desde la llamada de Dominic, y mi hermano seguía en su modo "extracción de activos". Liam caminaba de un lado a otro, con las llaves del coche en la mano y esa expresión de sargento que ponía cuando una misión se le complicaba.
—Mia, es suficiente. Te he traído el helado, te he dejado descansar, pero tienes que volver a la mansión. Es el protocolo de seguridad —insistió Liam por décima vez, plantándose frente a ella con los brazos cruzados.
Mia, sin emba