Chloe Donovan
El aire en la sala se sentía más ligero, pero era esa clase de ligereza que precede a una tormenta eléctrica. Ver a Liam, el hombre que una vez desarmó a un tipo con un tenedor, ahora completamente rendido y pegado a la cintura de Mia Blackwood, era una imagen que tardaría años en borrar de mi retina. Casey y yo intercambiamos una mirada de complicidad; estábamos a salvo por ahora, pero caminábamos sobre un suelo de cristal.
De repente, el teléfono de Mia vibró sobre la mesa de ca