Dominic Blackwood
El sol de la mañana de la boda de Spencer y Casey se filtraba por los ventanales del comedor con una claridad casi ofensiva. Debería haber sido un desayuno tranquilo, una carga de carbohidratos antes de que el caos de los esmóquines y las flores se apoderara de nosotros, pero en la familia Blackwood, la "tranquilidad" es un concepto mitológico.
Liam estaba dando vueltas por el comedor, moviendo cojines y revisando debajo de la cubertería de plata con una expresión de desespera