Chloe Donovan
La boda de Spencer y Casey no era solo un evento social; era el triunfo del amor sobre el cinismo de los Blackwood. El salón de baile estaba decorado con una elegancia que quitaba el aliento: miles de orquídeas blancas colgando del techo y velas que hacían que todo pareciera un sueño de cristal.
Spencer, nuestro imponente CEO, el hombre que manejaba las finanzas de medio Londres con una mirada gélida, hoy parecía un adolescente a punto de estallar de felicidad. Su esmoquin le qued