Chloe Donovan
Estaba sentada en el gran sofá de cuero de la sala principal, compartiendo un té con Casey. El ambiente en la mansión era una mezcla extraña de tensión residual y expectación. Hacía apenas unas horas que Dominic y Spencer se habían ido a limpiar el desastre legal que mi hermano, en su infinita sabiduría de testosterona, había provocado.
—¿Crees que Mia lo haya dejado entrar? —preguntó Casey, arqueando una ceja mientras soplaba su taza.
—Si lo dejó entrar, probablemente fue para da