Adrián no apartó la mirada ni dijo nada.
Pero algo en la forma en que observaba a Marco había cambiado, como si no estuviera viendo solo a un hombre… sino tratando de entender lo que no encajaba.
Yo tampoco lo aparté.
Había algo en su calma que no correspondía con la situación, algo demasiado medido para alguien que acababa de ver empeorar a su hijo.
—¿Qué te mencionó el doctor? —preguntó Adrián finalmente.
—Lo mismo que a ustedes —dijo—. Dicen que no reaccionó como esperaban.
Dijo “dicen”. No